Corto inspirado en la novela, con alguna de sus imágenes
La celebración el 27 de Enero del Día Internacional en memoria de las víctimas del Holocausto ( fecha designada el 1º de noviembre de 2005 por la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobando la resolución 60/7 ) nos hizo plantearnos cómo conmemorar y rendir nuestro particular homenaje. Y ahí estaba Art Spiegelman para darnos la respuesta.
Leeremos Maus.
Art Spigelman en 1978 crea la revista Raw, sinónimo entonces de revista vanguardista en el mundo del cómic y será en ella donde comience la publicación de Maus. La novela -gráfica-, narra la vida de la familia Spiegelman, judíos polacos, durante el dominio nazi. Publicada en forma de dos tomos, y traducida a multiples idiomas, es una de las obras maestras del cómic de todos los tiempos, y una muestra de hasta dónde es capaz de llegar este medio de expresión , dejando de lado esa etiqueta de medio de expresión menor. La obra recibió , entre otros premios, un Pulitzer en 1992.
Maus está estructurada en dos planos. En uno, el hijo nos relata la compleja relación que mantiene con su padre, superviviente de los campos nazis, mientras recoge notas para la realización de un cómic que contará las vivencias de aquél en la guerra. En la otra, asistimos a la historia en sí, la de una joven pareja de recién casados, sus padres Anja y Vladek, inmersa en el advenimiento del nazismo y que lograrán sobrevivir al holocausto (la obra se subtitula Relato de un superviviente).
Spiegelman, en la novela, entrecruza continuamente las líneas del relato, llevándonos del presente al pasado, y haciendo que las viñetas de una narración interrumpan el flujo de la otra, como corresponde a lo que en el fondo es un relato oral. Este recurso y dibujar a los judíos con cabezas de ratón y a los nazis con cabezas de gato ayudan al autor a conservar el distanciamiento ante lo que cuenta. Art Spiegelman trata de no juzgar los hechos, sólo de darles cuerpo mediante narración e imágenes.
El Mundo, 30 de enero 2011 recoge la noticia del premio otorgado a Spiegelmen en la 38 edición del prestigioso Festival Internacional del Cómic de Angulema, edición en la que le han concedido el Gran Prix.


